En este pinar, llamado Bosc de Can Puig, encontrará un conjunto de trincheras de la Guerra Civil española, consistentes en cuatro fosas excavadas en el suelo de forma aproximadamente cuadrangular y con los vértices redondeados. Son espacios de entre cinco y diez metros cuadrados situados en medio del bosque. Las zanjas tienen una anchura de uno a un metro y medio y unos ochenta centímetros de profundidad. El origen de estas trincheras está en el campo de aviación del ejército republicano, que se organizó en la explanada situada entre el Bosc de Can Puig y Can Batllosera. Este lugar sirvió, en 1938, para ocultar y proteger de posibles ataques aéreos los bidones de combustible del campo de aviación. El combustible se apilaba en forma de carbonera, como montones de leña. También fue lugar de depósito de bombas.
Los huecos fueron realizados, en parte, por gente de los alrededores que trabajó allí como peones. Desde 1939 está abandonado y el bosque sigue creciendo, pero como sobre todo hay pinos, no hay prácticamente sotobosque y se puede observar perfectamente su forma. Durante la visita, respete el entorno y evite erosionar los márgenes observándolos a distancia.
Suscríbete al boletín