Esta era la antigua estación de tren de Anglès, de la línea que unía Olot con Girona. Después de la electricidad, el tren de Olot fue la innovación tecnológica más importante que vieron las comarques del Gironès, la Selva y la Garrotxa a principios del siglo XX. La puesta en marcha de aquel negocio ferroviario suponía la modernización del transporte, que ofrecía mucha más rapidez y capacidad de carga que el tradicional sistema de las tartanas y los carros. La inauguración del recorrido total que hacía el nuevo transporte ferroviario entre Girona y Olot tuvo lugar el 14 de diciembre de 1911, aunque el tramo de Amer a Salt ya funcionaba desde 1895. Por lo que respecta a la estación del Carrilet de Anglès, su ubicación, a pesar de las quejas de la población, se situó frente a las indústries Burés por conveniencias particulares. Desde 1969, cuando la línea dejó de funcionar, la estación quedó en estado de abandono y desuso hasta el arreglo del edificio y su entorno en los años noventa.
Actualmente, el edificio de la antigua estación del Carrilet de Anglès realiza dos funciones, de sede de la Policía local y de almacén municipal. El entorno, como veis, se ha ajardinado y, como muchos de los tramos del carrilet, está habilitado como carril bici de las Vies Verdes de Girona.
Suscríbete al boletín