La masía ibérica de Can Pons fue descubierta en 1993 mientras se construía el campo de fútbol del municipio. Este yacimiento arqueológico es importante por su singularidad, puesto que existen pocos ejemplos de asentamientos rurales aislados o masías de la época ibérica en este territorio. Así, los asentamientos ibéricos no se emplazaban solamente en colinas de media altura de El Montseny, sino también en el valle de la riera de Arbúcies, que se convertiría en una importante vía de comunicación entre la llanura de La Selva, el mar y la llanura de Osona.
Aproximadamente 150-80 a. C.
Siglos ii-i a. C.
Can Pons fue habitado entre los años 150 a. C. y 80 a. C. A lo largo de este periodo, muchos de los antiguos poblados ibéricos fortificados fueron abandonados y sus habitantes entraron en contacto con la cultura romana. A pesar de las influencias de la romanización, los habitantes de Can Pons conservaron algunas de sus costumbres, como por ejemplo la cerámica hecha a mano y una economía basada en el autoconsumo y el trabajo agrícola en familia. Can Pons era un establecimiento dedicado al trabajo agrícola a pequeña escala, una verdadera masía. Cultivaban diferentes tipos de plantas, como por ejemplo la viña, los almendros, las leguminosas, como las habas, y los cereales, como la cebada. Completaban su alimentación con la caza y la pesca. También se dedicaban a la ganadería. Criaban ovejas y, con su lana, producían tejidos que posiblemente comercializaban, como demuestra el hallazgo de sesenta piezas de pesos de telares en uno de los aposentos de la casa.
¿Qué pasó con la masía de Can Pons?
Uno de los misterios que rodea la masía ibérica de Can Pons es saber cuáles fueron las circunstancias que provocaron su repentino abandono. Los trabajos arqueológicos constataron que, en las estancias, los utensilios estaban a su lugar: los telares concentrados en un rincón del aposento; las vasijas, caídas probablemente de una estantería… Esto sugiere que sus habitantes huyeron precipitadamente de la casa, sin tener tiempo de recoger y salvar sus pertenencias.
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