La iglesia de Sant Hilari Sacalm es un edificio que concentra, en un mismo lugar, casi toda la historia del municipio. Situada en el núcleo histórico y documentada ya en el año 922, no debe entenderse únicamente como una iglesia, sino como un conjunto que ha ido cambiando al ritmo del pueblo, de sus necesidades y también de los grandes episodios que han marcado el territorio.
Su origen románico todavía es visible en algunos puntos concretos, como los restos del antiguo muro, la puerta decorada con arquivoltas o el ábside que puede observarse desde el exterior. Estos fragmentos permiten imaginar el templo consagrado en el año 1199, antes de que los terremotos del siglo XV obligaran a reconstruirlo y de que fuera nuevamente consagrado en 1480. Desde entonces, las reformas góticas, neoclásicas y contemporáneas han ido sumando capas al edificio hasta darle su aspecto actual.
Uno de los elementos más visibles es el campanario, con base cuadrada y cuerpo superior octogonal, completado entre 1921 y 1922 según el proyecto de Josep Maria Pericas. En la fachada, decorada con esgrafiados, la inscripción “DOMUS DEI ET PORTA COELI” preside el acceso principal, al que se llega por una escalera doble. En el interior, las tres naves y los distintos espacios artísticos conservan la memoria de un edificio que ha sido ampliado, rehecho y reinterpretado a lo largo de los siglos.
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