Desde la generalización de su consumo en los alrededores de la década de los años treinta del siglo XX, el marisco se ha convertido en un deleite para los amantes de la gastronomía. En la Selva conocemos esta atracción hacia los frutos del mar, ya que por sus aguas viven dos de los crustáceos más preciados gastronómicamente: la gamba y la cigala de la Lonja de Blanes.
Hasta que llegaron los barcos de arrastre a la costa selvatana, la pesca de la gamba y la cigala, era altamente complicada.
La jornada de captura de la gamba y la cigala comienza al amanecer, cuando embarcaciones autorizadas de la Cofradía de Pescadores de Blanes salen en busca de las deliciosas cigalas y gambas de Blanes . No es hasta alrededor de las 5 de la tarde cuando estas delicias del mar llegan al palco. Es entonces cuando son subastadas entre restauradores y pescaderos de la comarca para que puedan añadirlos a su oferta gastronómica.
La gamba habita el llamado cañón de Blanes: una depresión submarina ubicada frente a la costa selvatana y que en sus puntos más profundos alcanza los 1.000 m, aunque la podemos encontrar entre los 400 y 800 m de profundidad.
La cigala, por su parte, se encuentra localizada en fondo de barro, escondida en galerías que él mismo excava y que pueden alargarse hasta el metro de longitud.
La pesca se realiza durante todo el año. La cofradía de Pescadores de Blanes gestiona la pesca, realizada por ocho barcos de arrastre.
Las gambas y cigalas de Blanes son muy valoradas culinariamente debido a la ternura de su carne fina y sabrosa, y la tonalidad rocío-rojizo que presenta. Pequeños pedazos de salazón y mar que se funden en la boca.
Una de las grandes ventajas de gambas y cigalas, es que no es necesario ser un virtuoso de los fogones para disfrutar de estas joyas de la Costa Brava. Hechos al horno o pasados por la sartén o la plancha con unas gotas de aceite de oliva será suficiente para poder degustar y comprobar porque las gambas y las cigalas de la Lonja de Blanes tienen la categoría de delicias del mar.
La gamba y la cigala de la Lonja de Blanes tienen una fama totalmente merecida de placeres del mar. Productos que durante décadas han encabezado menús de prestigiosos y tradicionales restaurantes de la comarca.
La gamba es una fuente de proteínas de elevado valor biológico, pero los humanos tenemos problemas para digerirlos correctamente. Además sólo contienen un 2% de grasa, la mayor parte insaturada. Su consumo resulta también positivo por el gran número de vitaminas y minerales que contienen. Uno de los problemas derivados del exceso de consumo de gamba es el aumento del ácido úrico.
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