Sant Mateu de Franciac es el punto aglutinador
del núcleo de población de Franciac,
conformado por antiguas fincas y alguna casa
moderna. La primera referencia documental de este lugar la encontramos en el siglo xiii, como parroquia rural del arcedianato de la Selva. Originariamente, fue una iglesia de carácter románico, reconstruida parcialmente en el siglo xviii. Históricamente, siempre ha formado parte del término de Caldes y de la antigua baronía de Llagostera.
En el recinto se encuentra el conjunto formado por la iglesia, la rectoría y un pequeño cementerio. La iglesia es de estructura basilical y de planta rectangular. En el lateral derecho de la fachada hay un campanario de planta cuadrada que, a medida que gana altura, se convierte en un cimborrio, con aberturas en arco de medio punto. La puerta de acceso a la iglesia tiene una portalada adornada con una cornisa que separa los dos niveles del alzado. Encima hay una hornacina con la imagen de san Mateo, un medio relieve a cada lado en forma de custodia y una fecha grabada: 1773. Corona la fachada un sencillo rosetón. En el interior hay cuatro capillas con bóveda de crucería, además de un coro con una balaustrada de piedra. Anexo a la portalada, por el lado izquierdo, encontramos un arco de piedra que lleva a la construcción vecina, una rectoría en forma de casa de campo sencilla, de la que destaca un dintel que sitúa la edificación en el siglo xvii (1633).
Las fiestas de Franciac se celebran todos los años el fin de semana más próximo a la festividad de San Mateo (21 de septiembre), y en ellas se realizan actos religiosos y festivos.
Suscríbete al boletín