Los pozos de hielo son estructuras creadas excavando en el suelo en zonas donde se podía acceder fácilmente al hielo o a la nieve. Estos pozos se construían con el fin de llenarlos de nieve o hielo para poder utilizarlos durante el resto del año. La parte superior se sellaba con una cubierta abovedada que tenía aberturas para permitir la introducción y la extracción de nieve o hielo, aunque a veces contaba con una entrada inferior para la extracción. El pozo de nieve de Sobirà data de entre los siglos XVII y XVIII y es fruto del comercio de nieve que se desarrollaba en aquella época. El pozo era propiedad de la masía de Sobirà, aunque la documentación relativa a su cronología se perdió en un incendio.
El pozo consta de una cámara cilíndrica semienterrada y una bóveda semiesférica, con unas dimensiones de ocho metros de diámetro y once metros de altura sobre el nivel del suelo. Cuenta con dos aberturas a diferentes niveles, orientadas al norte y al sur, y paredes de aproximadamente 80 centímetros de espesor.
AVISO IMPORTANTE: El acceso al pozo de hielo es bajo tu propia responsabilidad. Ten en cuenta que se trata de una estructura antigua en la que existe riesgo de caídas y desprendimientos de rocas.
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