Se trata de un gran casal perteneciente a la familia Sabenc, de apellido Vergés del Vilar. Esta familia de ciudadanos honrados de Barcelona fue protagonista de la historia de La Cellera durante el siglo XIX. Esta masía es el edificio civil de cierta antigüedad más grande del pueblo.
Es una construcción aislada de tres plantas, cuatro crujías y cubierta a cuatro vertientes, situada en el lado izquierdo del Carrer Major. Tenía una gran huerta rodeada de muros que, con el ensanche del pueblo en 1960, se derribaron.
En 1842, en el contexto de las Guerras Carlistas, se produjo el secuestro de Josep Vergés i del Vilar, dueño de la masía de Can Sabenc. Los secuestradores, armados con trabucos, se lo llevaron junto con el alcalde (Vinyoles d’Amunt) mientras se celebraba la misa del domingo y no los liberaron hasta que se pagó la cantidad exigida. Los secuestradores eran unos conocidos trabucaires de Santa Coloma de Farners (Ramon Felip, su hermano Josep, un tal Amer Carreras, llamado el Frare d’Amer, y Joan Llaytó).
Actualmente, la masía está compuesta de varias viviendas, a las que se accede por distintas entradas. Todavía se puede apreciar el imponente tamaño de sus aperturas y la galería que circundaba la parte posterior de la casa.
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