En el vizcondado de Cabrera, el comercio era muy dinámico y encontraba su máxima expresión en los mercados. Se organizaba en torno a las vías de comunicación que unían los diferentes pueblos y núcleos urbanos, y contaba además con buenas conexiones con las rutas marítimas.
El puente del Molino de Pipes formaba parte de la red viaria del vizcondado de Cabrera, ya que por esta zona discurrían varias vías de comunicación que unían el valle de los Arbúcies con Santa María de Lliors, Sant Marçal del Montseny y, en dirección al puerto del Revell, con Osona. El puente actual, posiblemente de origen románico y con un único arco, presenta una arcada semicircular bajo la cual aún se pueden apreciar las marcas del encofrado utilizado para construir la bóveda.Suscríbete al boletín