Sant Martí Sacalm es uno de esos núcleos que explican la Selva más montañosa y menos transitada. Situado dentro del municipio de Susqueda, a 816 metros de altitud, conserva el carácter de los pequeños pueblos de montaña, con pocas casas, un entorno amplio y una relación muy directa con el paisaje que lo rodea.
Antiguamente conocido como Sant Martí de Cantallops, este lugar fue municipio independiente hasta 1846, cuando se integró en Susqueda. Desde 1965 es su capital, un hecho que refuerza su papel administrativo dentro de un municipio marcado por la dispersión de masías, bosques y relieves abruptos. En el núcleo se encuentran el ayuntamiento y la iglesia románica de Sant Martí, dos elementos que ayudan a entender la importancia histórica de este pequeño centro de población.
Su fuerza no se encuentra en el tamaño, sino en aquello que conserva: la sensación de un lugar habitado desde la calma, vinculado a la vida rural, a los caminos de montaña y a una forma de entender el territorio muy distinta a la de los núcleos más grandes. Dentro de Enselva’t, Sant Martí Sacalm es una parada para descubrir una Selva elevada, silenciosa y real, donde el paisaje y la historia continúan marcando la identidad del lugar.
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