El Puente de Can Vidal es uno de esos elementos que a menudo pasan desapercibidos, pero que explican muy bien cómo se ha atravesado y vivido el territorio a lo largo de los siglos. Situado en el núcleo urbano de Osor, entre el Ayuntamiento y la iglesia de Sant Pere, salva el paso de la riera de la Noguerola con una presencia discreta pero muy significativa.
Se trata de un puente de piedra de un solo arco ligeramente apuntado, de pequeñas dimensiones, con una altura aproximada de 4 metros. Está construido con piedra, cantos rodados y mortero, siguiendo las técnicas tradicionales de los puentes rurales, con barandillas bajas y una integración muy natural en el entorno.
Aunque se considera de origen medieval, su forma actual podría corresponder a una reconstrucción de la segunda mitad del siglo XV, tras los daños provocados por los terremotos de 1427, que afectaron gravemente a la red de puentes del valle de Osor. Hoy, aunque ya no está en uso habitual, forma parte esencial del paisaje histórico del pueblo.
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