La Corbadora – Arbúcies

La antigua fábrica de La Corbadora, especializada en la fabricación de muebles y sillas de madera de haya curvada, estaba situada cerca de la riera para aprovechar el agua procedente de la acequia, que servía tanto para accionar la turbina, los mecanismos y los embarrados de la fábrica como para proveer la caldera de vapor, donde calentaban la madera para facilitar el proceso de curvado, imprescindible para obtener las partes redondeadas de los respaldos o las patas de las sillas u otros muebles.

Las primeras informaciones que se refieren a una fábrica de muebles llamada La Corbadora son del año 1906, aunque probablemente ya debía de funcionar desde unos años antes. Los primeros propietarios fueron los hermanos Baqué de Torelló. A partir del año 1912 se hizo cargo de la fábrica Lluís Guàrdia de Tona y posteriormente su hijo Climent Guàrdia y Maria Llorens. La fábrica cerró a finales de los años cuarenta, a raíz de un incendio que destruyó el edificio por completo.

Los restos que se conservan del edificio dejan entrever la importancia que tenía esta fábrica, una de las más antiguas de Arbúcies, donde se realizaban sillas de estilo Viena, camas, mangos y rayos de ruedas. Más adelante, también proveyó la próspera industria textil de canillas y carretes de madera.

Actualmente, solo permanecen en pie las paredes exteriores de la fábrica, cubiertas de vegetación, que le confiere un aire romántico y de misterio.

El inventario de la fábrica del año 1916 Se conserva un inventario de toda la maquinaria que había en la fábrica:
Una máquina a vapor, con sus correspondientes
tubos y utensilios y un par de correas de
transmisión y un tambor grande. Dos máquinas
de agujerear madera, con seis correas y
contramarcha. Tres tornos, con sus apoyos,
para tornear. Un torno cilíndrico con estuche,
engranajes de repuesto y sus complementos.
Una sierra circular. Dos cabezales atrancados
con cinco máquinas. Una muela para pulir la
madera. Cinco máquinas para repasar la madera.
Un regulador de agua. Una sierra para hierro,
en mal estado. Un tonel de pulir y correa. Seis
moldes para curvar (las patas de las tronas).
Setenta moldes para curvar las patas de las
sillas, con sus ganchos. Ciento setenta moldes para curvar curvas, con sus ganchos. Treinta
y dos moldes para curvar pies. Doce moldes
para curvar arquillos. Dos moldes para curvar
guitarras. Un banco para curvar, con sus piezas
de repuesto. Un banco para montar asientos.
Un banco para montar sillas. Veinticinco gatos.
Un nivel de agua. Un martillo de orejas. Un
cortafrío pequeño. Doce serones. Un estuche de
numeración de hierro. Cincuenta moldes para
curvar perchas de gancho, con sus herramientas
de pulir y aparatos de madera para montarlas.
Un molde de círculos y otro de anillos.

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