Iglesia parroquial documentada desde el año 1093 como perteneciente al monasterio de Breda. Del edificio románico original solo se conserva el ábside semicircular; el resto fue notablemente reformado en el siglo XVIII.
A su construcción original, formada por una sola nave rectangular y ábside semicircular, se le añadieron las capillas laterales, la sacristía y el campanario. El edificio actual responde esencialmente a las obras de los siglos XVII y XVIII. El ábside, sin embargo, es de estilo claramente románico; está construido con sillares y decorado con un friso de arcuaciones lombardas en series de seis entre lesenas, rematado con un friso de dientes de sierra y una sencilla moldura en voladizo. La cubierta en el interior de la nave es de bóveda de cañón.
En la fachada principal, totalmente encalada, vemos la puerta, cuadrangular, con las jambas y el dintel de piedra, coronada con una hornacina. Sobre la puerta, una ventana sigue la misma estructura. El campanario es una torre cuadrangular con ventanas alargadas de arco de medio punto a cada lado, rematada por una balaustrada.
El ejército francés destruyó el edificio durante la invasión de 1809 y se reconstruyó en 1939, tras la Guerra Civil. Unos años después se trasladó también el cementerio, que estaba justo enfrente.
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