El vizcondado de Cabrera se articulaba en torno a una red de castillos y casas fortificadas, que constituían las sedes del poder político y militar de la nobleza medieval. Este sistema defensivo se complementaba con la presencia de varios pueblos amurallados y torres de vigilancia.
La primera referencia documental que tenemos del castillo de Torcafelló data del año 1106, cuando se vinculaba al linaje de Cabrera, aunque gracias a las excavaciones arqueológicas realizadas entre 1999 y 2006 sabemos que su historia se remonta al siglo XI. Durante el siglo XII se llevaron a cabo varias reformas importantes, pero un siglo más tarde el castillo quedó abandonado y cayó en ruinas. En el siglo XV se construyó sobre sus ruinas la capilla de San Jorge, una estructura que fue adaptada con fines militares durante la fortificación de la colina en el contexto de la Segunda Guerra Carlista, a mediados del siglo XIX, y que se utilizó como torre para una línea de telégrafo óptico militar. El Taller de Historia de Maçanet de la Selva inició su restauración en 1988.Suscríbete al boletín