Hay productos que más allá de ser originarios de un lugar determinado, son el reflejo de la flora y los aromas que le rodean. Éste es el caso de la ratafía: un compendio de frutos y hierbas nacidas en los bosques de la comarca y macerados con alcohol. Es la esencia de la tierra hecha licor.
Los orígenes de la ratafía en Cataluña provienen del siglo XVII, aunque las recetas más antiguas que se conservan son de 1842. Estas fueron escritas por el colomense Francesc Rosquellas.
Durante el siglo XIX la ratafía era una bebida altamente popular. Ésta se producía en muchas casas de la comarca para consumo propio o para celebraciones. La tradición se ha mantenido hasta la fecha, donde apasionados de la naturaleza y de las bebidas espirituosas, recorren caminos y bosques durante el mes de mayo para recoger las hierbas necesarias para dar a la ratafía su gusto inconfundible.
Casi existen tantas recetas de ratafía como productores y aficionados existen. Si bien se suelen utilizar muchos ingredientes comunes: nueces verdes, tomillo, romero, cola de caballo, laurel, canela, hinojo o matafaluga. A éstos, se pueden añadir más o menos cantidad de otras muchas hierbas y especias a la maceración.
El elemento que distingue a la ratafía catalana es la nuez verde, que da color al licor, y que se recoge por los alrededores de Sant Joan. Es la relación justa entre las especias y el aguardiente lo que da el equilibrio entre el aroma y el gusto. Las diferentes hierbas y especias con propiedades digestivas y estomacales hace que a la ratafía también se le atribuya estas cualidades, especialmente cuando se toma después de una buena comida.
Si debemos mencionar una población como centro de la actividad ratafiaire, ésta es Santa Coloma de Farners . El primer fin de semana de mayo se celebra el Mercado de las hierbas de la ratafía , donde además de vender hierbas para realizar el famoso licor, también se organizan charlas y talleres para conocer y aprender diferentes aspectos de su elaboración y tradición en la comarca.
Y el segundo fin de semana de noviembre tiene lugar la Fiesta de la Ratafía , después de dejar reposar la maceración cuarenta días a sol y serena y envejecer el licor resultando un par de meses más, llega el momento de degustar la ratafía y celebra la llegada del frío.
En la Fiesta, productores de todas partes muestran sus creaciones, se celebra el Concurso de Ratafia donde se elige la mejor receta casera, se reúnen paradas con productos artesanos y de proximidad o se presentan innovaciones relacionadas con este licor… Así, hoy el aroma de la ratafía se puede identificar en dulces, cervezas y caramelos, caramelos locales.
La ratafía es una bebida estrechamente ligada a la Selva, que plasma y extrae la esencia de sus bosques en un aguardiente que actualmente vuelve a vivir una época dorada.
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