Los restos materiales de la labor de gobierno de los vizcondes de Cabrera y sus agentes todavía son visibles en diversos puntos del vizcondado. En este territorio, el comercio era muy dinámico y estaba bien representado por sus mercados; además, el vizcondado disponía de una buena conexión con las rutas marítimas.
Los arcos que podemos observar en la parte baja de los edificios ubicados a la derecha de la fuente gótica constituyen los restos de las antiguas bóvedas y porches medievales del carrer Ample, asociados desde su edificación a las actividades comerciales de la villa. En 1349, Blanes obtuvo del rey Pere el Cerimoniós el privilegio para celebrar un mercado semanal.Suscríbete al boletín